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lunes, 5 de octubre de 2009

El Movimiento Bolivariano, la Unidad y las Alianzas (Texto para la discusión)

El frente único no anula la personalidad, no anula la filiación de ninguno de los que lo componen. No significa la confusión ni la amalgama de todas las doctrinas en una doctrina única. Es una acción contingente, concreta, práctica. El programa del frente único considera exclusivamente la realidad inmediata, fuera de toda abstracción y de toda utopía. Preconizar el frente único no es, pues, preconizar el confusionismo ideológico.

Dentro del frente único cada cual debe conservar su propia filiación y su propio ideario. Cada cual debe trabajar por su propio credo. Pero todos deben sentirse unidos por la solidaridad de clase, vinculados por la lucha contra el adversario común, ligados por la misma voluntad revolucionaria, y la misma pasión renovadora. Formar un frente único es tener una actitud solidaria ante un problema concreto, ante una necesidad urgente. No es renunciar a la doctrina que cada uno sirve ni a la posición que cada uno ocupa en la vanguardia, la variedad de tendencias y la diversidad de matices ideológicos es inevitable en esa inmensa legión humana que se llama el proletariado. La existencia de tendencias y grupos definidos y precisos no es un mal; es por el contrario la señal de un periodo avanzado del proceso revolucionario. Lo que importa es que esos grupos y esas tendencias sepan entenderse ante la realidad concreta del día. Que no se esterilicen bizantinamente en exconfesiones y excomuniones recíprocas. Que no alejen a las masas de la revolución con el espectáculo de las querellas dogmáticas de sus predicadores. Que no empleen sus armas ni dilapiden su tiempo en herirse unos a otros, sino en combatir el orden social, sus instituciones, sus injusticias y sus crímenes"(1).

Cuando en el curso de una situación revolucionaria madura, la organización política de vanguardia convoque al pueblo a levantarse en lucha, en cumplimiento de una ofensiva popular o campaña, entrarán a jugar su rol todas las organizaciones que dirija e influya la Vanguardia, pero también las alianzas que se logren realizar en el marco de la crisis económica, social y política, que será cada día más complicada y difícil y cuya salida verdadera y necesaria es la revolución, el cambio de régimen. Por tanto la Unidad alcanza desde ahora, y siempre, la categoría de IMPERATIVO que posibilita a todos los colombianos, organizados o no, unir voluntades y aglutinarse alrededor de reivindicaciones de interés común, superando así la dispersión y haciendo realidad la unidad patriótica de todo pueblo.

Concebimos dicha Unidad como una amplia unión de masas, una amplia unión del pueblo que encarne la Unidad nacional, patriótica, bolivariana; como una especie de movimiento político nuevo que irrumpa en la vida política del país quebrantando los moldes tradicionales de los viejos partidos, grupos o corrientes de opinión política no abiertos a las masas populares, para que ellas asuman, por fin, su protagonismo y no sigan siendo simples espectadoras sino actoras en el gran teatro de la confrontación clasista; lo vemos como un movimiento nuevo y vigoroso que supere el sectarismo de izquierda como condición básica para romper el monopolio de la opinión ejercido por los viejos partidos tradicionales, para integrar los espacios políticos ganados legítimamente por cada organización popular mediante su esfuerzo denodado, que logre sumar y alcance un nivel más alto de entendimiento entre organizaciones, y conseguir de esta manera, en verdad, arrebatarle el poder a los que desde arriba solo hambre y desgracia han dado a los de abajo.

A esa Unión o Reunión pueden llegar todas las gentes susceptibles de movilización y lucha, independientemente de su origen político o de clase, independientemente de los intereses que representen, siempre y cuando estos intereses estén en contradicción con los intereses monopólicos y las políticas del régimen vigente. Entonces, ante una Corriente política así, que encarne la más amplia Unidad del Pueblo colombiano, los viejos esquemas de organización de movimientos políticos tienen necesariamente que ceder el paso, imponiéndose las concepciones nuevas y los planteamientos audaces de amplio contenido popular. La actividad diaria de masas desplegada por una Unión tal tiene como objetivo principal canalizar la acción del pueblo contra las injusticias y el terror del militarismo, recurriendo a todas las formas de lucha(2), pero respetando y haciendo respetar las diversas formas organizativas que se hayan dado las comunidades y la forma de lucha adoptada por cada organización, política o social, tales como Asociaciones o Coordinadoras Campesinas, Comités, Asociaciones de Maestros, de estudiantes, de Usuarios, de Padres de Familia, Juntas Comunales, Asociaciones de artesanos, Cabildos Indígenas, Sindicatos, Consejos Comunitarios, etc.
La sólida Unidad del Pueblo también se nos facilita si le damos importancia a las diferencias y contradicciones no solo clasistas sino también a las que existen entre sectores o gremios de la clase dominante, si aprendemos a distinguir matices y a identificar todos los cambios que ocurran en la vida política y social del país, aunque no sean cambios en la estructura socioeconómica del país, cambios radicales en el régimen político, cambios fundamentales en la vida de la nación. Esas diferencias se las puede aprovechar, sobre todo si con nuestra actividad profundizamos sus contradicciones, para que sumen como factor de transformación de la realidad, para ir acumulando, creando unas condiciones más favorables a las luchas populares. Ello no es otra cosa que hacer utilización audaz, política, de las contradicciones que se desarrollan en el seno de la sociedad para hacer avanzar la revolución.

La Unidad del Pueblo, Unión Patriótica, Gran Convergencia, Frente Democrático o Reunión Bolivariana - como se la quiera llamar -  tan amplia como se consigna aquí puede asumir la categoría de Frente Político, Convergencia o Coalición y no debe confundírsele con el MB sino que este es apenas una parte, aunque importante, de aquella. A ella deben estar abiertas todas las organizaciones políticas y sociales y todas las personas comprometidas en llevar un mensaje de justicia social a las masas del pueblo, en organizarlas, reeducarlas, movilizarlas y conducirlas a la acción revolucionaria, incluso es un deber ético de todo revolucionario y luchador popular, y particularmente de todo bolivariano, trabajar a diario para su conformación. En ello trabaja todos los días el Movimiento bolivariano por la Nueva Colombia.
 
1- José Carlos Mariátegui, El Primero de mayo y el Frente Único.
2-"La lucha de clases se expresa tanto en el nivel económico, como en el político y
en el ideológico. En los momentos de crisis aguda, la lucha de clases se expresa en el plano
político-militar. Es el momento más alto de la lucha, el de la guerra civil entre las clases
sociales" (Néstor Kohan, Introducción al pensamiento marxista).

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