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martes, 8 de abril de 2014

Entrevista a Perdomo, un guerrillero histórico

La unidad comunicacional Efraín Guzmán del Bloque Iván Ríos entrevistó al camarada Perdomo, con 41 años en las FARC-EP.
Nos sentamos frente a su legendaria figura, en la que se concentran los rasgos naturales de los pueblos originarios. Su esquiva mirada refleja la desconfianza que ha caracterizado a los pueblos indígenas ante tantos siglos de engaños y despojos por civilizaciones explotadoras que han impuesto voraces modelos económicos y políticos, y a su sonrisa entrecortada no puede darse otra lectura que la malicia que le ha acompañado para burlar tantos cercos montados por las fuerzas militares en esos 41 años de insurgencia que le acompañan. Sus palabras cortas y precisas denotan que su sabiduría no admite palabras que no puedan ser refrendadas con la acción.
Siendo niño vivió el desplazamiento de Riochiquito en el Cauca, cuando el Estado colombiano agredió militarmente a los campesinos de esa región. Junto a sus padres, familiares y otros vecinos llegó al departamento del Meta, a Medellín del Ariari en el municipio del Castillo. En la vereda la Cima creció entre extenuantes jornadas agrícolas para sobrevivir ante el desarraigo que les impuso el estado colombiano.
Había cumplido 22 años cuando asumió su condición de guerrillero. En la actualidad carga sobre sus hombros 63 años de experiencias, 63 años en resistencia al modelo de explotación capitalista.
Unidad Comunicacional Efraín Guzmán (UCEG): Camarada Perdomo, ¿en qué año se incorporó a las FARC-EP?
Perdomo: En enero de 1973, en los llanos orientales, en la vereda la Cima, municipio Medellín del Ariari.
UCEG: ¿Entonces usted es llanero?
P: No, nací en Riochiquito, Cauca, llegué a los llanos producto de la represión e  invasión a Riochiquito de 1966.
UCEG: Cuéntenos cómo fue su incorporación a las FARC.
P: Nos contactó el camarada Venicio o Isauro Yosa,  él realizó charlas con 5 muchachos que ingresamos todos juntos. Fuimos Arnulfo, quien  murió siendo comandante del 36 frente, un primo mío que se llamaba Edwin y fue comandante del  octavo frente, tuvo un accidente en un carro con el camarada Rafaél Aguilera que fue del 5 Frente, otro camarada se llamaba Víctor y por apodo lo llamaban Cazuela, y Alfonso, hermano de María Eugenia Castañeda, guerrillera que desaparecieron en Bogotá.
UCEG: ¿Sobre qué versaban las charlas de inducción a la insurgencia?
P: Fueron dos conferencias, una de convencimiento y la otra cuando ya nos fue a despachar para donde el Camarada Marulanda.
UCEG: Entonces usted cuando llegó a las FARC fue directamente donde el camarada Manuel.
P: No, quien nos recibió fue Joselo Lozada, porque el camarada Marulanda estaba para el Cauca. El reemplazante de Joselo en ese entonces era el camarada Granoble, el antiguo, y como comandantes de escuadra de esa unidad estaban  Miguel Pascuas y Efraín Guzmán, que cuando eso se llamaba Nariño. Guerrilleros que recuerdo, estaban el Mono Jojoy,  Benítez, Hernán, Lida, Consuelo, Libardo.
UCEG: Entonces los que ingresaron quedaron con el comandante Joselo.
P: No todos, ahí dispersaron los ingresos. Arnulfo y yo quedamos en esa unidad, porque cuando eso uno ingresaba por un tiempo y de los 5 ingresos 3 ingresaron por tiempo y 2 hasta el triunfo o hasta la muerte. A los 2 años, más o menos, acabaron con el ingreso por tiempo y fue donde comenzó el movimiento a crecer.
UCEG: Entonces ¿cuándo vino a conocer al Comandante Manuel Marulanda?
P: Conocí al camarada Marulanda  antes de la represión a Marquetalia,  cuando la guerra del 56 en Riochiquito. En el 55 mataron a mi papá, que se llamaba Leónidas Quina, eso fue en el municipio San Luis, Cauca, porque le colaboraba a la “chusma”. Quedamos con mi mamá, que se llamaba Flora  Suns, viviendo en el corregimiento la Ceja, Cauca. Cuando esto sucede mi abuelo hace contacto con la guerrilla comunista, con el comandante Ciro Trujillo Castaño y este  mandó a recoger todas las familias de ese corregimiento,  haciendo caso a la petición de clemencia de la población, y llegamos a cabeceras de Riochiquito, allí conocí a Marulanda, a Charro Negro y a Ciro Trujillo.
Yo tenía 3 años de guerrilla cuando me recogió el camarada Manuel para el río Duda, cuando eso formó el Secretariado y pidió él unas unidades, entre esas caí yo.
UCEG: ¿Recuerda el nombre de otros camaradas que quedaron en la unidad del camarada Manuel?
P: Unidades que quedaron con el camarada Marulanda, Benítez, Emiliano, Conrado, Ramiro, yo. El camarada sacó dos camaradas, a Conrado hermano del camarada Tito, el que está en 34, y a mí, y nos enseñó a cocinar bien, con todos los requisitos, nos enseñó el mismo  Marulanda.
UCEG: ¿De la dirección actual de las FARC-EP conoció a alguno en condición de guerrillero de base en esas épocas?
P: Vi ingresar al camarada Timo, me tocó llevarlo de la Caucha hasta el Guayabero y ahí se lo entregué a otra comisión que iba para el Pato.
UCEG: ¿Cuanto tiempo duró con el comandante Marulanda?
P: 3 años, en ese tiempo nos enseñó a realizar inteligencia a objetivos militares y económicos,    en esas temporadas sacaba a uno de los rancheros ya fuera a mí o a Conrado a realizar inteligencia. A mí me tocó en dos ocasiones, una fue a realizar una inteligencia para una retención en el Valle, en el municipio de Santa Lucía, en este trabajo duré 9 meses hasta cumplir la misión.
La orientación que nos daba el camarada a los rancheros, por encima de todo, lo que recomendaba era la higiene, exigía que las comidas quedaran bien preparadas. El camarada era un buen ecónomo nunca le sobraba o le faltaba, era preciso. A la rancha no entrabamos sino los rancheros, que en este caso éramos dos turnados de a ocho días, cuando el uno salía a misión le tocaba al otro, hasta que el otro llegara no ponía a más nadie.
El camarada me mandó mes y medio a rancharle al camarada Jacobo Arenas, fui con  algo de recelo porque el camarada Jacobo era distinto en el trato con las tropas, pero el tiempo que estuve no tuve problemas y lo único que no pude hacer siendo ranchero de Jacobo fue un arroz volado, cuando no quedaba para cargar escopeta me quedaba para pegar papeles.  Jajaja.
UCEG: ¿Recuerda cuáles eran los alimentos que más le gustaban al Camarada?
P: La comida que más le gustaba eran los frijoles y el arroz. El desayuno que más le gustaba era chocolate, arepa, pandequeso y huevo, pero le encantaban las sopas, por lo regular las comidas eran muy variadas.
UCEG: ¿Qué arma portaba el comandante Manuel es esos tiempos?
P: El arma que tenía el camarada Marulanda  era una carabina M2.
UCEG: En ese tiempo ¿a qué horas se levantaba y acostaba el comandante?
P: El camarada Marulanda se levantaba a las 04:45 y se acostaba a las 20 horas.
Escuchaba la radio a las 04:00, después de las 18:00 y a las 12 del día.
UCEG: ¿Recuerda parte de las orientaciones que el comandante Marulanda les entregaba?
P: A la guardia le daba las consignas de pagar bien el servicio, la guardia era patrullada cuando éramos poquitos y cuando había suficiente personal se ponía la seguridad normal conforme a los documentos. El camarada a lo último no me sacaba a misiones sino que me llevaba para donde él se movía. Cuando él consiguió una compañera  guerrillera de nombre Gladis, ésta ya se encargó de la cocina. Hubo momentos que no quedábamos sino los 3, él, la compañera y yo, porque el resto salía. Entonces él me decía que patrullara desde las 18:00 hasta las 22:00 y seguro que él quedaba despierto porque a las dos de la madrugada volvía y me llamaba  a seguir patrullando hasta las 06:00.
Cuando el camarada salía a realizar entrevista al paramo del Sumapaz a veces salía con 4 acompañantes y otras veces con 3. Nos tocaba turnarnos la noche y el día, pagábamos la guardia alrededor de la casa, y las milicias, que en esos tiempos se llamaban autodefensas, alrededor de las áreas.
Una vez salimos 3 y él me dijo que le pusiera un turno de guardia para que nos quedara un poco más liviano, y le respondí que nosotros la pagábamos y él me ordenó que se lo colocara y me tocó llamarlo, se puso todos sus abrigos y se levantó a pagar su turno de guardia, esto fue en el páramo.
En las relaciones nos recomendaba las retiradas y recalcaba las consignas, era muy estricto en la exigencia de la disciplina, nos informaba sobre acciones o golpes que el enemigo nos daba en alguna comisión.
UCEG: ¿Que territorios caminó usted con el comandante?
P: Por el Meta, por el Guayabero, el Duda y la parte de La Uribe, por Cundinamarca por el páramo de Sumapaz.
UCEG: ¿Tenía algún horario en particular el comandante para los desplazamientos?
P: Los horarios de marcha del camarada eran de 06:00 a las 16:00, a veces de a caballo, en un macho negro.
UCEG: ¿En los desplazamientos se dejaba ver de la población o marchaba clandestino?
P: Se dejaba ver de la población de la región, pero no de los desconocidos.
UCEG: ¿Estuvo usted en algún combate con el comandante Manuel?
P: No, él nos entrenó para ir a la acción de Mesetas, pero no se pudo realizar, éramos 180 unidades para esa acción. El entrenamiento lo realizó por los lados de Uribe en el río Papamene, nos colocaba cantidades de obstáculos más que todo huecos y escaleras para subir con equipos. Nos ponía a trasnochar para que nos acostumbráramos a manejar el trasnocho.
UCEG: ¿Recuerda si alguna vez lo criticaron?
P: No recuerdo, Él siempre realizaba las reuniones de partido  constante, él militaba en una célula de partido de la población en la Caucha.  La relación de él con los guerrilleros  era muy buena, todos los guerrilleros lo queríamos y respetábamos, no hay palabras para describir todo lo que él era con todas las tropas, tanto con los de la guardia, como con los que les llegaban de otras comisiones.
UNCEG: ¿Alguna vez usted fue objeto de críticas o sanciones disciplinarias directamente por el camarada Manuel?
P: Una vez me dejó en una fiesta encargado de la comisión de control, en la población, con la consigna de irlo a visitar a la casa cada dos horas a pasarle parte. Como yo tenía tanto tiempo sin salir a fiestas, me puse a tomar y cumplí hasta las 02:00,  y de ahí se me borró el casete y me quedé dos días.  Cuando llegué me recibió bien, me mandó a desayunar y al rato me llamó y me dio una misión solo, para que pasara una encomienda desde La Caucha al municipio de La Uribe. Esto por no haberme presentado el día anterior, y me dijo: Eso mientras miramos a ver qué nos dice el reglamento.
UNCEG: ¿Y cómo terminó usted en Urabá?
P: El camarada hizo el intento  para mandarme al Sexto frente. Cuando me despacharon con Joselo Lozada no pudimos pasar porque el ejército se dio de cuenta. Por segunda vez sacaron 18 unidades, nos dieron un entrenamiento andando de noche, y en el día realizábamos ejercicios. Solamente nos dejaban dormir 2 horas. Para realizar el cruce al sexto,  había que caminar 2 meses de noche. Después del  curso nos despacharon,  alcanzamos a llegar hasta cerca de Prado, Tolima. Salimos de la Caucha,  llegamos a donde un compañero que era el contacto y este era un cuatrero,  se había sacado un ganado esa noche y había llegado a las 12 de la noche. Nosotros llegamos a las 02:00 y a las 06:00 llegaron 5 policías por el cuatrero. En ese momento el comandante que era Vicente, lo apodaban Pierna de Pato, había autorizado traer leña y prender el fogón para realizar el desayuno.  De los 5 policías, el comandante, al ver el humo, se fue a mirar si era que habían pelado ya una vaca. Al llegar al sitio encontró a un guerrillero  camuflando el puesto de guardia y le gritó alto, y el guerrillero cuando vio que era un policía se brincó una cerca y corrió para donde estaba el resto de guerrilleros. En el intercambio de disparos murió el comandante de la policía, nos retiramos desordenadamente y dejamos 9 equipos. Los polochos no hicieron resistencia. El comandante nuestro salió por otro lado y nos encontramos más adelante. A las 2 horas y media vino el helicóptero y recogió el muerto y los equipos. Nos tocó devolvernos porque la consigna  era que si se realizaba choque antes de pasar el Magdalena y la carretera tocaba devolvernos, nos tocó hacer esto. Al llegar, el camarada Marulanda nos sancionó a todos, y dijo que cuando el comandante no daba órdenes en situaciones necesarias cualquier combatiente lo podía hacer y poner en cintura las cosas. El camarada me mandó para el Quinto Frente por año y medio y no me volvió a recoger más.
UCEG: ¿Cuándo vio por última vez al camarada Manuel?
P: Al camarada Marulanda lo vi la última vez cuando fui a un curso a El Pato. El camarada Timo fue el que terminó el curso en el río Coregüaje. Como yo había salido de una sanción disciplinaria por la muerte de 3 geólogos en Urabá, en ese curso el camarada Marulanda me dijo: Usted se está volviendo muy indisciplinado y me dijo que pusiera mucho cuidado porque eso nos perjudicaba a todos, que investigara muy bien las cosas y consultara para poder actuar.
UCEG: ¿Cómo recibió la noticia de la muerte del comandante Manuel Marulanda?
P: Fue una cosa muy dura porque no hay un comandante como él,   la experiencia, la metodología de enseñanza nunca la he visto en otro comandante. Sé que los hay muy buenos pero que nunca lo remplazarán,  el don de mando, la puesta en práctica de todo lo acordado. Era muy sencillo, honesto,  se ganaba la persona con su carisma.

Fuente: farc-ep.co

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