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miércoles, 21 de mayo de 2014

¿CULTURA HEGEMÓNICA O CULTURA POPULAR?

Por: Juana Bastidas. Partido Comunista Clandestino Colombiano. Región Suroccidente. 19 mayo 2014.

 

"La madre del decoro, la savia de la libertad, el mantenimiento de la República

 y el remedio de sus vicios, es, sobre todo lo demás,

la propagación de la cultura"

José Martí

 

La cultura encierra el conjunto de ideas, costumbres, expresiones, principios, hábitos, valores, prácticas y creencias de una comunidad o sociedad, es la expresión de un pueblo, su modo de hacer y de pensar, la forma de relacionarse entre sí y a su vez con otros grupos poblacionales. La cultura es entonces praxis e ideología.

 

Desde la concepción Marxista, la cultura es concebida como producto de las relaciones sociales de producción y uno de los medios por los cuales éstas se reproducen y que permite la permanencia en el tiempo de las condiciones de desigualdad entre las clases sociales antagónicas: burguesía y proletariado. Por lo anterior, se establece que existe una relación dialéctica entre la base material de la sociedad y su superestructura ideológica, de la cual hace parte la cultura. Los aparatos de dominación ideológica o aparatos ideológicos del Estado como la familia, la religión, los medios masivos de comunicación, la escuela y la cultura son elementos claves en la lucha de clases y contribuyen a mantener las condiciones de explotación.

 

Teniendo en cuenta que en la sociedad capitalista la cultura hace parte de los aparatos de dominación ideológica del Estado, es necesario conocer a profundidad y con precisión la cultura existente para pensar en su transformación hacia una cultura popular, dado que tal como lo plantea Lenin, creer que es posible crear una nueva cultura de la clase obrera desechando e ignorando la herencia cultural del pasado es ilógico, puesto que: "La cultura proletaria no sale de una fuente desconocida, ni brota del cerebro de los que se llaman especialistas en la materia. Sería absurdo creerlo así. La cultura proletaria tiene que ser el desarrollo lógico del acervo de conocimientos conquistados por la humanidad bajo el yugo de la sociedad capitalista, de la sociedad de los terratenientes y los burócratas".

 

Para la transformación de la cultura permeada por la ideología dominante en una cultura popular es necesario superar el analfabetismo, dado que la amplia educación del pueblo es un factor decisivo para superar e incluso extirpar a la clase explotadora tal como lo planteaba José Martí: "Un pueblo instruido será siempre un pueblo libre". Es necesario que la educación sea de calidad, de carácter público, se brinde masiva y gratuitamente en todos los niveles escolares; que contribuya a la cualificación de las justas luchas sociales y populares encaminadas a derrocar al régimen caduco, que no se limite al simple almacenamiento de conocimientos inútiles que poca o ninguna correlación tienen con la realidad circundante sino que por el contrario defienda los intereses de la clase oprimida en aras de superar las condiciones de desigualdad al igual que elevar el nivel cultural general de las masas y a su vez elevar el nivel de conciencia de clase. Creando entonces las condiciones mediante las cuales germinarán fuerzas poderosas e inagotables que conduzcan a la transformación social perdurable.

 

Claramente ésta no es una tarea fácil, dado que en la actualidad la educación se ha convertido en un servicio ofertado por el mercado, pues en última instancia, reproduce las concepciones ideológicas capitalistas de las que es parte y a las cuales se debe. Además, producto de las políticas neoliberales promovidas por el Estado Terrorista, nuestro Pueblo vive sometido a condiciones de extrema pobreza, falta de acceso a educación, vivienda y salud, pues permanece en condiciones laborales denigrantes que se traducen en altos niveles de desempleo, empleo informal, explotación, tercerización laboral, violencia, desigualdad, marginación, persecución, represión y muerte.

 

La entrega de nuestro territorio, la imposición de Tratados de Libre Comercio, el saqueo de nuestras riquezas a manos del capital privado y las compañías transnacionales han venido acompañados de la ideología de lo "moderno" y del "progreso". La valoración del consumo por encima de las personas, el desarraigo, la negación de nuestras costumbres ancestrales y populares, el supuesto "intercambio" de bienes materiales siempre ha estado acompañado de devastación en el plano social, económico, ambiental y cultural.

 

El Estado a través de sus políticas neoliberales atenta contra la soberanía nacional, busca desdibujar e incluso eliminar prácticas y tradiciones originarias de nuestro Pueblo. Un ejemplo reciente de esto es el impacto de la Resolución 970 promulgada para la entrada en vigencia del TLC con Estados Unidos, la cual pretende privatizar las semillas nativas, fruto del trabajo milenario de nuestrxs agricultorxs, campesinxs, comunidades afrocolombianas e indígenas quienes son los verdaderos conocedores de la tierra, a los cuales se les vulneran sus derechos poniendo en riesgo la existencia de sus prácticas culturales ancestrales al privilegiar los intereses económicos de las transnacionales.

 

Otro ejemplo es la usurpación de las mochilas elaboradas por la Comunidad Indígena Wayúu en las Rancherías de la Guajira por parte de la diseñadora europea Stella Rittwagen, quien infamemente las publicita como parte de su colección de verano y el reconocimiento para el saber ancestral de nuestros indígenas es una simple etiqueta de "Hecho en Colombia". Mientras que las decenas de familias que se dedican a la elaboración de las artesanías  muchas de ellas a cargo de mujeres cabeza de hogar reciben a cambio de su fuerza de trabajo un valor aproximado entre $20.000 y $60.000, las mochilas son comercializadas en Europa por un valor que oscila entre los 95 y 100 Euros.

 

A través de sus diversos aparatos de dominación ideológica, el Estado despliega sus tentáculos pretendiendo que lxs colombianxs continúen sometidxs, sumisxs, resignadxs y dispersxs, promueve su ideología de egoísmo, mezquindad, odio y terror con el fin de mantener las relaciones sociales de producción existentes y mantener su dominación sobre las mayorías empobrecidas. Además promueve modelos de vida ajenos a nuestra cotidianidad, permeados de la cultura imperialista Yanqui. Pese a que en la actualidad sobreviven fragmentos de nuestro acumulado cultural expresado en valores, saberes, hábitos, prácticas tradicionales y populares, lo que podríamos reconocer como nuestra cultura se encuentra gravemente fragmentado por cuenta de la dinámica devastadora del neoliberalismo.

 

En contraste con todo lo anterior en el punto ocho de la Plataforma Bolivariana por la Nueva Colombia se plantea que "el 50% del Presupuesto Nacional será invertido en el bienestar social, teniendo en cuenta al ciudadano, su empleo, su salario, salud, vivienda, educación y recreación como centro de las políticas del Estado, apoyados en nuestras tradiciones culturales y buscando el equilibrio de la sociedad y la naturaleza".

Con base en ello como hombres y mujeres en pro de la Revolución, debemos aportar al rescate de la cultura popular, la cual debe ser patriótica, emancipadora, trascender a las banalidades estéticas y actuar como la ideología de todo un pueblo al servicio del mismo.

 

Dicha cultura popular debe cimentarse en principios éticos Bolivarianos como la humildad, solidaridad, veracidad, honestidad, honradezlibertad, igualdadjusticia y dignidad. Al igual que la soberanía con el fin de mantener el dominio de nuestros territorios, decidir acerca de su rumbo político, del fortalecimiento económico, la defensa de los recursos naturales, reivindicar los valores culturales y proyectar un manejo ambiental acorde a nuestros intereses colectivos. Así mismo el respeto, principio fundamental para construir relaciones sólidas entre quienes compartimos el propósito de cimentar una alternativa verdadera que encarne las aspiraciones del pueblo colombiano. Dicho respeto abarca nuestras tradiciones populares y la diversidad étnica-cultural, debemos volver a nuestras raíces puesto que ellas constituyen el fundamento de nuestra cohesión, autonomía y en ellas se plasma la naturaleza de nuestro pueblo.  

 

 

Desde las calles de Colombia

Partido Comunista Clandestino Colombiano

Región Suroccidente www.mbsuroccidentedecolombia.org

pachamama

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