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viernes, 2 de mayo de 2014

DE LA SELVA DE CONCRETO A LA SELVA NATURAL

Carta manuscrita a Timoleón Jiménez

Recibimos correspondencia a diario. A veces, dentro de ella, llegan cartas conmovedoras, como ésta, que deseamos compartir con todos. Definitivamente, nuestro pueblo siempre será superior a sus dirigentes; algo que la odiosa clase dominante, por su egoísmo, jamás podrá comprender.

A un viejo amigo:

Los buenos amigos comparten carcajadas y lágrimas que surgen a partir de vivencias comunes, por eso, sin conocer su rostro, considero que usted es mi buen amigo.

Me atrevo a escribirle porque los dos hacemos parte de una lucha social, usted entre la selva natural y yo desde la selva de concreto; los dos vivimos armados, usted con su fusil y yo con mi lápiz; juntos soñamos una sociedad diferente, usted tal vez desde el campo y yo en la ciudad; tanto usted como yo sufrimos las injusticias cotidianas como si se cometieran en nosotros mismos y entonces emprendemos la defensa con nuestro pueblo, usted desde la selva natural y yo desde la selva de concreto.

Hemos llorado las mismas personas muertas en combate, sus cercanos perecieron en combate mientras los míos culminaron sin defensa; pero también hemos reído y gozado con los triunfos y victorias de nuestro Movimiento Social; usted desde la clandestinidad y yo desde la luz pública.

Es por eso que lo hago mi buen amigo, además de querer recordarle que si en algún momento piensa desfallecer o si alguna pérdida lo hace dudar, yo voy allí para enfrentar esos monstruos imperialistas que deshumanizan nuestra patria amada, mientras recupera sus fuerzas.

No se preocupe si después de tantos años no se ha logrado esa transformación que tanto soñó, confórmese con saber que por sus decisiones quedaron miles de semillas plantadas en portadores de sueños.

Nuestra utopía es poder abrazarnos en la victoria, vivir dignamente y crear a partir de la diferencia y el poder popular, pero las utopías para dejar de serlo tienen que ser comprendidas por todas las personas que amamos el mismo territorio y eso mi querido amigo se demora más de lo que queremos. Sin embargo mientras la hacemos  realidad sigamos caminando y avanzando juntos, que es en ese andar donde los sueños se van haciendo realidad.

Soy una estudiante, hija de este pueblo que no está conforme con este mal gobierno, hago parte de esta organización 10 años antes de nacer y seguiré trabajando para que miles como usted puedan andar libremente por este pueblo sin piernas que aun camina.

Sueño con que algún día nos miremos rostro a rostro sin ningún tipo de temor y gritemos ¡Libertad! porque vivimos en un país con paz con apellidos de justicia social.

Por ahora mis acciones seguirán siendo desde mi autonomía, sin embargo antes de gritar ¡Victoria! seguiremos procesos de preparación, formación y educación desde las letras que crean y recrean la realidad, todo con las medidas de seguridad precisas y basada en la confianza que puedo tenerle, mientras tanto hablaremos voz a voz o desde mi propia RESISTENCIA.

Me despido encendiendo una nueva luz y abonando más ilusiones a nuestro vivir, cuídese como lo ha venido haciendo y confíe en quienes su corazón y su razón les guíen.

Recuerde mi gran amigo que entre los dos queda pendiente un fuerte abrazo combativo.

Carolina Guevara Galván


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