Video

miércoles, 21 de mayo de 2014

LA SOLUCIÓN PARA EL CAMPESINADO, REFORMA AGRARIA.

Por: Olga Parra. Partido Comunista Clandestino Colombiano región Suroccidente. Mayo 19 2014.

 

Para ninguno de nosotros los colombianos es un secreto que el sector campesino ha sufrido durante décadas la miseria y el abandono estatal, abandono propio de un sistema corrupto e ilegítimo que privilegia los intereses de unas minorías enriquecidas sobre las inmensas mayorías explotadas; pero también es un sector que indudablemente ha levantado la cabeza y el puño para defender la tierra y su posibilidad de vivir y trabajar en ellas dignamente.

Actualmente el país ve un segundo paro agrario en menos de un año, siendo esto el acumulado del abandono y el atropello histórico que ha tenido que soportar el campesinado. Al hacer uso de su legítimo derecho a la protesta, el campesinado nos demuestra una vez más con coraje y gallardía que la tierra es de quien la trabaja y que como colombianos la harán respetar.

Hoy los campesinos levantan la voz exigiendo al gobierno nacional en cabeza de Juan Manuel Santos que se cumplan los acuerdos pactados en la mesa de interlocución del año pasado y aunque es una lista extensa la que el gobierno construyó con el fin de dilatar las conversaciones y no brindar soluciones claras al campesinado, estos consideran que son cinco los puntos fundamentales para el sector: En primer lugar la renegociación de los tratados de libre comercio (TLC) y la lucha contra el contrabando; en segundo lugar la baja de los costos de los insumos; tercero, el control de la minería y la protección del medioambiente; cuarto la condonación de los créditos bancarios y quinto el apoyo a cultivos alternativos.

Pero como el cinismo y la demagogia son características fundamentales de este régimen, el Presidente Santos refiere: "los campesinos no solo han sido escuchados, sino que estamos resolviendo la problemática que se tiene en el sector…" afirmación que corrobora la amañada clase social que representa, argumenta Paz ejecutando la guerra. Muestra de esto, es la militarización de las zonas donde confluyeron los campesinos para ejercer su legítimo derecho a la protesta, argumentando que deben controlar "el orden público", lo cual, deja hasta el momento un balance de 62 campesinos heridos y 26 detenidos, sin contar los diversos hechos presentados en algunos  departamentos del país donde la policía y el ejército cerraron las vías de municipios para impedir el paso a campesinos que se dirigen a la movilización en las cabeceras.

En relación a la respuesta estatal no debemos sorprendernos, la función principal del Gobierno es garantizar los intereses de esa minoría oligárquica incrustada en el poder, siguiendo cabalmente las "recomendaciones" de los empresarios Colombianos y extranjeros; una muestra, la afirmación del presidente de la Asociación Nacional de empresarios Andi: "La ley debe aplicarse en todo el territorio nacional y la fuerza pública tiene todo nuestro respaldo para que ejerza sus funciones constitucionales, y proteja la vida y la integridad de todos". Entre líneas se lee la protección a todo costo de sus imperios de dinero, donde el trabajador y el campesino son los más afectados en la cadena de producción.

Pero no podemos decaer ante tanto discurso leguleyo, evidenciamos claramente que los diálogos de paz iniciados en agosto del 2012 en la Habana son una luz de esperanza entre tanta desolación, siendo el primer punto de discusión, la política de desarrollo agrario integral. Allí las FARC-EP plantean: "Se debe dar inicio a las transformaciones estructurales de la realidad rural y agraria de Colombia con equidad y democracia, contribuyendo así a la no repetición del conflicto y a la construcción de una paz estable y duradera".

Las propuestas del equipo negociador de las FARC-EP son propuestas nutridas por años de lucha popular y resistencia guerrillera. Al ser pueblo alzado en armas, los farianos garantizan que la construcción de estos puntos se basen específicamente en el bienestar y buen vivir de la gente de las comunidades campesinas, indígenas y afrodescendientes, promoviendo la integración de las regiones, la erradicación de la pobreza, la promoción de la igualdad, la protección y disfrute de los derechos de la ciudadanía, la disminución de la brecha entre el campo y la ciudad y la reactivación del campo, especialmente de la economía campesina, familiar y comunitaria.

Para conseguir dichos objetivos es necesario centrarse en el papel fundamental de la economía campesina, familiar y comunitaria, puesto que el desarrollo del campo depende no sólo de las garantías para acceder a la tierra, sino de un acceso integral, donde se garanticen los medios para hacer uso de ellas, como son: las semillas, los sistemas de riego donde sean necesarios, la asistencia técnica, vivienda y crédito. De igual forma se debe tener un entorno productivo que contribuya a este desarrollo rural mediante el fortalecimiento de bienes y servicios públicos en dichas zonas. Es indispensable contar con vías de acceso, salud, educación, agua potable, y apoyo estatal a diversas formas de asociación solidaria.

Hasta ahora las propuestas del gobierno no brindan soluciones claras y efectivas para el problema del agro en Colombia. Hoy el gobierno nacional tiene en sus manos la oportunidad histórica de solucionar la crisis estructural del campo partiendo de las propuestas construidas y recogidas en el pliego de la Cumbre Agraria, Campesina, Étnica y Popular, así como en los resultados del primer punto discutido y concertado en la mesa de negociación entre el gobierno y las FARC-EP en la Habana. El Pueblo colombiano ya se pronunció, el diálogo es la ruta más sensata para alcanzar la paz con justicia social, una estable y duradera que nos incluya a todxs.

¡Asamblea Nacional Constituyente, Ya!

¡Viva el Paro Agrario¡

 

Desde las calles de Colombia

Partido Comunista Clandestino Colombiano

Región Suroccidente.


0 comentarios:

Publicar un comentario