Video

miércoles, 13 de agosto de 2014

La mujer y la emancipación

Por Sofía Vargas.

Guerrillera del BCJB* de las FARC EP

 

En pleno siglo XXI, las mujeres siguen siendo vistas por el capitalismo como un objeto que para lo único que puede servir es para continuar la producción de bienes materiales. Su ser se reduce a ser vistas con términos peyorativos como las "ama de casa", "muchacha de servicio", "niñera", "guisa", "modelo", "reina de belleza", "prostituta", entre otros, minimizando su verdadero valor.

No digo esto por mi condición de mujer, sino porque es muy triste pensar como los líderes de las religiones (Católica, Cristiana, Musulmana, entre otras) le han impuesto a la humanidad una venda en los ojos y como nos han llevado a una confrontación entre géneros, los verdaderos valores (el amor, el respeto, la fraternidad, la solidaridad, el colectivismo) han sido degradados, sin mayor vergüenza. En cambio predomina la envidia, los celos, el individualismo, el machismo y el egoísmo.

Para la clase dominante, la mujer no debe tener un nivel de conciencia que la haga libre a ella y a su familia. Además, porque en la mayoría de las formas de relación social a través de la historia no ha existido familia. En el esclavismo los niños eran apartados de sus madres y padres, para ser vendidos. En el feudalismo los hombres de todas las edades, eran reclutados para las guerras, mientras las mujeres debían cargar con el peso de las labores agrícolas. Ahora en el capitalismo, cada miembro de la "familia" esta por su lado y a la deriva por la supervivencia, pero lo más paradójico es que en esta no hay distinción de sexo, raza o clase social, es decir que la familia es una construcción idealista que no se ha llevado a lo concreto.

Por otra parte la religión ha sido usada como instrumento, para privar a la mujer de independencia, de autonomía, de libertad, porque si permite que exista – en la extensión de la palabra- correrán peligro las instituciones religiosas y sociales que nos han mantenido explotadas. Para poner tan solo un ejemplo ¿Por qué muchas mujeres fueron torturadas y quemadas por "brujas", "herejes", en la época de la inquisición? ¿Por qué la iglesia condeno con más de 300 años de oscurantismo a hombres y mujeres que querían descubrir el mundo? Porque sabían que si tenían acceso al conocimiento fácil y rápidamente se podrían revelar contra las instituciones dominantes y el poder ya no sería de ellos (Papas, Reyes, Emperadores).

A nombre de dios, jehová, alá, han impuesto diferencias entre hombres y mujeres que no existen, pretendiendo ser superiores para engañarse a sí mismos y engañar al mundo entero. A lo largo de la historia esos hombres han destruido la genialidad, el talento, las capacidades de la mujer. Tan solo porque el género femenino es capaz de producir vida. El grado de inferioridad es tan grande, que según ellos "El hombre fue creado por dios a su imagen y semejanza y las mujeres hechas de una costilla de él". Que tire la primera piedra, el primer ser humano que haya nacido por obra y gracia del espíritu santo o lo haya traído una cigüeña. Pero tristemente pareciera que muchas mujeres sintieran pena del amor, de la pasión al hombre querido, del placer que ofrece la vida y la  naturaleza.

Las religiones nos han impuesto una serie de tabús moralistas, con el único objetivo de hacer predominar su poder, se impusieron concepciones machistas para ser trasmitidas de generación en generación, lo peor por los dos sexos. Impura la mujer por que tiene la menstruación, pecaminosa la mujer polígama, hereje la mujer que estudia, pérfida la mujer que muestra la belleza de su rostro y la tiene que ocultar tras un velo, impía la mujer extrovertida, apóstata la mujer que lucha, . Pero no basta con degradarla de esa manera, también usan los medios de comunicación para convertirlas en objetos plásticos y sexuales. Constantemente bombardean sus mentes con novelas lloronas para enajenar su esencia femenina. Además, el actual sistema económico ha patrocinado grupos feministas con el propósito de generar confusión entre la lucha de clases, por lucha de géneros negando la necesidad de vivir mutuamente en armonía.

Si las mujeres no nos rebelamos contra el moralismo religioso, mal intencionado que nos han infundido desde hace muchísimos siglos, seguiremos siendo presa fácil de dominación y difícilmente podremos aportar en la ardua lucha por conquistar una igualdad de derechos y de libertad que todos los humanos merecemos.

Es importante resaltar la decisión, la valentía, el coraje que muchas han abanderado al reconsiderar su identidad como mujeres y junto con los hombres caminar por los mismos senderos de lucha por las verdaderas reivindicaciones que todos necesitamos, como un aporte fundamental de nuestro genero a la construcción de la Nueva Colombia, la Patria Grande y el Socialismo.

*Bloque Comandante Jorge Briceño

0 comentarios:

Publicar un comentario