Video

martes, 21 de octubre de 2014

La Mujer guerrillera es libre y libertaria

Dirigido a los señores de los medios de comunicación.


"En honor a todas aquellas heroínas que han ofrendado su vida por tan noble causa, en estos 50 años de Resistencia Armada"


Por: María Angélica Arias Castro, guerrillera del Bloque Martín Caballero, FARC-EP.


Es imposible hablar de revoluciones  sin mencionar la participación de la mujer,  porque desde el inicio  de las luchas sociales en el mundo, la mujer ha hecho presencia en ellas como protagonista principal. Continuando el ejemplo de esas grandes luchadoras que han sido asesinadas por los regímenes violentos que quieren acallarnos y negar nuestros derechos, muchas mujeres colombianas nos hemos vinculado a las filas guerrilleras, enfrentando con las armas la tiranía del Estado.


Tratando por todos los medios de opacar el carácter político de nuestra lucha y el importante  papel de la mujer en el desarrollo de esta, el gobierno colombiano y sus medios masivos de comunicación lanzan campañas de desprestigio, queriendo hacer creer, que aquí somos maltratadas  y que son violados nuestros derechos.  


A las filas de nuestra organización se llega voluntaria  y conscientemente y nos formamos bajo lineamientos  ideológicos, políticos, militares y culturales que son necesarios para el cumplimiento de nuestras tareas, con miras a la transformación de Colombia.


Voy a desnudar las calumnias y falsas versiones  que se vienen presentado  por los medios de comunicación  queriendo con ellas desvirtuar la capacidad de la mujer en esta lucha, que es esencialmente de clases. En la web se divulgan videos con versiones de desertoras reinsertadas, donde muestran a las FARC como una máquina  salvaje, donde se hace abortar a las mujeres en avanzado estado de embarazo o pero aún que los comandantes las obligan a tener relaciones sexuales con ellos.  En nuestra organización no existe el maltrato ni la discriminación en ningún aspecto contra las mujeres, ya que desempeñamos las mismas responsabilidades; aquí  mujeres y hombres tenemos los mismos derechos y se nos brinda por igual la oportunidad  de aprender diversos oficios y especialidades. Oportunidades que el Estado no nos brindó en su sociedad excluyente.


Denuncio por mentirosos y manipuladores a la oligarquía y sus medios de comunicación que buscan  hacernos daño con su asquerosa propaganda de montajes y calumnias. Y como no lo han logrado y de alguna manera tienen que justificar sus elevados salarios, ahora toman el tema de la mujer y los niños en la guerra como caballito de batalla para desprestigiarnos. Permítanme decires mi verdad: las guerrilleras somos libres, nadie nos obliga a tener relaciones con los Comandantes o con alguien que nosotras no deseemos. Nos preguntamos, ¿por qué de un momento a otro se les ha despertado el sentimiento humanista y su preocupación por nosotras? ¿Por qué mejor no se preocupan por atender las condiciones de salud  y otras necesidades que tienen por ejemplo las miles de trabajadoras sexuales, cuyo número cada día aumenta en las grandes ciudades por la ausencia de una política social del gobierno y el Estado?


Ojala el Estado nos diera la oportunidad de demostrar el potencial  y la creatividad que tenemos las mujeres humildes de Colombia y en particular las guerrilleras farianas, para transformar el Estado colombiano en un Nuevo Gobierno, al servicio de las mayorías y no de unos pocos como actualmente ocurre; Se han empecinado en desprestigiar a las guerrilleras y a nuestra organización, en lugar  de proteger a tantas mujeres y niñas que siguen siendo víctimas de violaciones, quemadas con ácidos, asesinadas, esclavizadas laboralmente, etc. 

Por citar un ejemplo, sólo en el departamento del Atlántico en lo que va corrido del 2014 ha habido 67 mujeres asesinadas. ¿Acaso los autores de estos delitos  han sido juzgados y castigados ejemplarmente?  No, la verdad es que reciben penas irrisorias y la impunidad sigue campeando, como siguen campeando las jornadas de trabajo de 12 o más horas en las Maquilas de la Zona Franca de Barranquilla, donde el régimen laboral está subordinado a los Tratados de Libre Comercio firmados con países potencia, cuya prioridad es la ganancia para los inversionistas a costa de la sangre y el sudor de las trabajadoras.


Las  guerrilleras farianas, estamos en esta confrontación dando lo mejor de nosotras y hasta jugándonos la vida, para hacer valer los derechos de las mujeres del pueblo, de la misma manera como han hecho mujeres de la talla de Olimpia de Gouges, Rosa Luxemburgo, Policarpa Salavarrieta, Manuela Sáenz, María cano, Mariana Paez, Lucero Palmera, Susana Téllez,  Sonia la Pilosa y Tantas otras mujeres que han quedado a lo largo de la lucha por las transformaciones sociales para beneficio del pueblo. Son esas los ideales que nos empujan a la lucha, es por eso que nuestros principios y nuestra moral siguen creciendo cada día; y en la medida que crecen las necesidades e injusticas sociales, crece también nuestro accionar político y militar.


Tenemos nuestra propia forma de pensar y de expresar lo que pensamos. Pero en la concepción del gobierno y del Estado, únicamente los jefes pueden pensar y escribir; se equivocan, nosotras también lo hacemos y no por imposición, ni porque alguien nos obligue a hacerlo: que poco nos conocen. Tenemos los suficientes conocimientos y experiencias para expresar nuestras vivencias, las que hemos conquistado luchando hombro a hombro al lado de los hombres de nuestra organización, quienes en la búsqueda de la condición de hombres nuevos entienden y valoran como nosotras, las luchas de género, en el marco de la lucha de clases.       


Por eso mi llamado a todas las mujeres que de una u otra manera  luchan por igualdad de género,  a las feministas, a las que integran sectores de LGTBI, estudiantes, jóvenes y obreras,  mujeres del pueblo en general, es a que no se dejen utilizar por la clase dominante, que se rebelen contra los explotadores. Las mujeres colombianas somos capaces  de estar a la altura en todos los retos y que es precisamente el machismo de esta sociedad burguesa el que nos oprime; pero hay muchas formas de participar y hay espacio para todas y todos los que anhelan una paz  estable y duradera.

 
Finalmente quiero invitarlas a apoyar el proceso de paz que se adelanta en La Habana. Con su participación y la del pueblo en su conjunto, es posible acabar con este conflicto que lleva más de medio siglo de existencia.  


¡Juramos  vencer y Venceremos!

0 comentarios:

Publicar un comentario