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miércoles, 3 de diciembre de 2014

S.O.S. por que se cumplan los acuerdos de ERON-Picota

La Habana, Cuba, 3 de  diciembre 2014
S.O.S. POR QUE SE CUMPLAN LOS ACUERDOS DE ERON-PICOTA
Con mucha atención el país ha conocido los pormenores de la tragedia humanitaria que atraviesan  los Prisioneros de guerra de las  FARC-EP  y los presos políticos y de conciencia. Mientras  Gobierno  y  Guerrilla  activaban  un  Acuerdo Humanitario Especial para la liberación de Militares  en nuestro poder,  ellos acudían  a la Huelga de Hambre  en la cárcel de ERON Picota, para llamar la atención  sobre sus lamentables condiciones de vida y exigir soluciones urgentes. Cuatro de los nuestros, incluso, cosieron sus bocas como expresión máxima de protesta.

El tratamiento inhumano que se les da a los rebeldes, a los luchadores sociales y a quienes también con montajes se les acusa de rebelión, generalmente se deriva de actitudes de retaliación que el establecimiento desboca a través de las autoridades carcelarias y demás funcionarios penitenciarios. Así se castiga el delito político en Colombia, negando su naturaleza, y aplicando represalias que incluyen el maltrato físico y moral de los nuestros. Todo ello  nos lleva a preguntarnos si existe en el conjunto del Gobierno  Nacional   un interés real de paz o si sencillamente lo que se busca es desactivar a la oposición armada sometiéndola o aniquilándola, y de paso aplastar la protesta social.

Públicamente se le increpa a la insurgencia por tratos humillantes contra los militares hechos, argumentando que hacerlos caminar en la selva es maltrato, cuando de lo que se trata es de liberarlos del peligro que entrañan las llamadas "acciones de rescate" a sangre y fuego. Pero guardan silencio frente a la situación de hacinamiento en que mantienen a los incursos en delitos políticos y a nuestros combatientes, muchos de los cuales, literalmente se están pudriendo en los centros de reclusión, y no se trata esto de una situación que no conozca el alto gobierno, pues con insistencia de lo hemos puesto de presente solicitando con respeto y paciencia acciones urgentes que al menos den alivio a los casos más urgentes. Hasta el momento solamente hemos recibido promesas incumplidas y abrumadoras muestras de indolencia.

Si el Estado no está preparado para responder por  las condiciones de existencia de la población carcelaria, necesario es que comience a tomar medidas de indulto para inocentes, de excarcelación para delitos menores, de sustitución de penas y de atención adecuada invirtiendo tanto como lo hace e sus políticas guerreristas.

El reciente acuerdo  para levantar la huelga firmado  desde ERON Picota en pasado 1º.  de diciembre por los voceros de los colombianos  incursos en Delitos  Políticos, civiles y guerrilleros,  y El Director de este Complejo Penitenciario, Sr. Cesar Augusto Ceballos, con la presencia  del director de la Regional centro del INPEC, el comandante de guardia de la regional central INPEC, dos delegados del Ministerio de Justicia, el delegado de la Defensoría del Pueblo, los delegados de la Unión Temporal UBA y los delegados de las directivas de CAPRECOM,  amerita  por las razones  expuestas, un acompañamiento  y veeduría ciudadana e institucional para corroborar su cumplimiento, pues la palabra empeñada muchas veces ha sido violada por la institucionalidad.

Es sobre todo el INPEC, que tiene la custodia de los colombianos caídos en la desgracia de la prisión, pareciera tener la misión de adelantar la violación sistemática, permanente y permitida, de las normas internacionales en que el Estado colombiano está comprometido, como son, La Carta Internacional de Derechos Humanos,  el Pacto Internacional de derechos civiles y políticos, la Convención americana de derechos humanos,  el Conjunto de principios básicos para la protección de las personas sometidas a cualquier forma de detención o prisión y  los Principios básicos para el tratamiento de los reclusos. Tal situación debe cesar y las autoridades correspondientes debe proceder a sancionar a los responsables de tanta criminalidad y humillación.  

Los 9 puntos del acuerdo firmado en la Picota deben ser cumplidos sin dilaciones. En ellos  se recogen peticiones elementales de muchos años, elevadas por compañeros que han muerto en prisión  y por los nuestros que son sometidos a castigos,  encalabozados y maltratados por encarar  la lucha legítima por mejores y suficientes condiciones de salud, porque aún en situación de reclusión, tienen derechos los  colombianos, si nos atenemos a lo que indica la Carta Constitucional que supuestamente rige en nuestro país.

La Defensoría del Pueblo debe pasar de las palabras a los hechos, y si en verdad recomienda pactar  "acuerdos mínimos humanitarios", que engloben en su temática tanto a los prisioneros de guerra y presos políticos, lo primero que tendría que emprender son acciones humanitarias coadyuvando de manera directa a que para todas las cárceles de Colombia, se extiendan los beneficios de lo pactado. De suyo debería esta institución velar porque no se siga victimizando a la población carcelaria.

No más trato indignante y humillante para los guerrilleros capturados en combate. Exigimos la atención a nuestros compañeros heridos, lisiados y enfermos. Exigimos que no se sigan violando los derechos humanos de la población carcelaria. 

DELEGACION DE PAZ DE LAS FARC-EP

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