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lunes, 23 de febrero de 2015

Marcha por terreno desconocido

Una Situación difícil...
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Por Jhonatan, Guerrillero BCJB.

En el 2010, junto con Damián nos asignaron la misión de llevar a unos camaradas desde el área del 16 Frente hasta donde estaban miembros del Estado Mayor del Bloque. Nos dijeron que podíamos escoger la ruta más adecuada, entonces cogimos un mapa  y lo estudiamos tanto que seleccionamos la más difícil.

Escogimos la ruta haciéndonos una imagen del terreno, de la población que poco conocía a la guerrilla, además de 180 kilómetros de selva virgen que tendríamos que atravesar.

Éramos treinta camaradas quienes haríamos el desplazamiento, en todos había solidaridad, compañerismo, fraternidad…

Empezamos con el alistamiento y aseguramiento de economía en varios lugares de gran importancia como: rio San Miguel, Casiquiare, Tiriquin, Cullari y Papunagua. Marchamos hasta un sitio llamado Caño Fiesta, allí nos dotaron una embarcación para hacer todos los cruces de los ríos.

Emprendimos el largo viaje, cuando íbamos a salir al San Miguel, Damián nos contó que en un sitio llamado El Varador, de nueve kilómetros de largo, había algo curioso, pues en la mitad del lugar corría el agua para el San Miguel y la otra para el Casiquiare, le dije: - ¡está loco! Él respondió que de todas maneras por allí tendríamos que pasar y lo íbamos a ver con nuestros propios ojos.

Pasaron dos días y llegamos al tal Varador, era real lo que nos había dicho Damián, era algo muy extraño entonces le pregunte: ¿de dónde sale el agua? Y me respondió: "no lo sé".

Luego de viajar otros cuatro días, paramos en un viejo puerto, empezamos a abrir una trocha de unos doce kilómetros para arrastrar el bote, era una situación difícil ya que no todo el personal estaba en buenas condiciones físicas para desarrollar dicho trabajo. Cuando nos encontrábamos en las cabeceras del caño Tiriquin hicimos una canoa pequeña para mandarla como vanguardia para cruzar el río Guainía y emboscarnos a las orillas de dicho río, durante el día la Marina Colombiana hacía patrullajes sobre esa zona. Esperamos la noche para pasar, tomamos todas las medidas necesarias. Decidimos echar en los equipos economía para 10 días, pues llevábamos muchas cosas de importancia que no podíamos dejar.

Cuando ya estábamos en la mitad de la selva, después de una dura jornada, nos reunimos en la tarde a escuchar noticias en un viejo radio, que por fortuna Damián conservaba, cuando de pronto…. sale la noticia de que al camarada Jorge lo habían asesinado. Todos no quedamos estupefactos, sorprendidos, pero alguien rompió el silencio diciendo que ojala eso no fuera cierto. Tristes y preocupados ninguno quiso decir nada más, cada uno fue partiendo para su posada en total silencio.

Esa noche descansamos para continuar la marcha por que al día siguiente nos esperaba un rebalse de unos dos mil metros, eso nos quitaba tiempo y la economía se nos agotaba, tan solo íbamos en la mitad de la ruta. Nos tocaba comenzar a ahorrar las provisiones, igualmente consumir pavas¹, micos y cajuches ². 

Cuando estábamos cerca de Cuyari, preparamos una sopita con las últimas libras de pasta que llevábamos. Cuando nos comunicamos con el camarada que nos recogería de nuevo en la canoa, nos informó que estaba a 3 kilómetros, pero desafortunadamente nos gastaríamos un día para el encuentro, pues el camino era peligroso, tenía muchos raudales. A pie no podíamos hacer el desplazamiento, ya que teníamos 2 enfermos, era feo el camino y nos gastaríamos 2 días más en llegar. 

Después a haber esperado con un poco de paciencia al borde del río, llego el muchacho, nos pusimos muy contentos porque nuevamente nos pudimos reabastecer de víveres para 15 días y medicina para los muchachos enfermos. Pero nuevamente volvió la preocupación cuando nos comentó de las dificultades del terreno, eran casi doscientos kilómetros en motor, recorreríamos 3 diarios, nos gastaríamos casi un mes para salir.
Tendríamos que pasar por lugares donde había población, era poco confiable hacer contacto con ellos, porque no los conocíamos. Así que seguimos ahorrando los víveres.
Tomando todas las medidas del caso, empezamos tratar con la población, pero todo era costoso porque esos lugares estaban demasiado aportados de la "civilización" y los productos de primera necesidad eran escasos o muy costosos. Recuerdo el arroz y la azúcar nos costó a diez mil pesos la libra.

Finalmente,  logramos llegar al Papanagua, ahí nos estaba esperando un comando del 16 frente y nos ordenaron entregar a los camaradas. A nosotros nos correspondía devolvernos, pero después de un fuerte descanso. Después del efusivo saludo de bienvenida, los camaradas nos reafirman la terrible novedad: ¡Nos mataron al mono! Con un nudo en la garganta nos dijo el encargado. Recibir semejante noticia luego de cumplir con éxito una complicada misión, hizo que recordáramos inmediatamente lo que él nos enseñó: los guerrilleros de las FARC- EP no nos amilanamos a pesar de las difíciles situaciones de la guerra, nos duelen profundamente los golpes recibidos pero los recibimos con la fuerza de nuestra moral y el compromiso inclaudicable de  seguir aportando y reivindicando la herencia que nos han dejado nuestros héroes y heroínas.
  
¹Pava,   especie  de  ave   galliforme  de la  familia   Cracidae  que se encuentra en los  bosques  húmedos montanos. 
² Cajuche, cerdo salvaje.

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