Video

viernes, 15 de mayo de 2015

No los olvidamos


Por: Célula Ho Chi Minh , PCCC.

El pasado 24 de febrero, ante los medios de comunicación, y presumiendo de la postura anacrónica, guerrerista y burda. El procurador general de la nación exaltaba con vehemencia "Guerrilleros si deben ir a prisión", alegando a su juicio legalista y positivista, de respeto a las normas internacionales ratificados por Colombia.

No imagina el jefe del ministerio público, que sus posturas, más que hacer bien al duro y espinoso camino del dialogo, por el contrario, catapulta su férreo ataque por cualquier intento de querer alcanzar la solución dialogada, a la gran confrontación que nos ha sentenciado el régimen político dominate, durante todos estos años. Olvida ese personaje la dura situación a la cual han sido condenados, nuestros camaradas de lucha y resistencia en las mazmorras del estado asesino y perseguidor, condenando a nuestros combatientes a las más duras y crueles condiciones de existencia, tratando de ocultar las graves situaciones de enfermedades, mutilaciones, heridas de guerra acontecidas en medio de las confrontaciones y al momento de la captura, condiciones de hacinamiento y sin olvidar la acción de persecución y maltrato que sufren por parte del INPEC.

Diariamente, se suman cientos de denuncias, de todos los centros carcelarios de cada rincón de nuestra patria, ante los oídos sordos de este régimen político, denuncias a las cuales son esquivos los grandes medios de comunicación, y al cual el sistema decadente de justicia, no es capaz de atender llamado. Asume con gusto silencioso y sádico, la muerte de hombres que decidieron en un momento levantarse en armas contra este estado desigual y asesino. 

Hoy en las cárceles de toda Colombia, el ideal de la solución política, tiene un peso histórico y trascendental, cada guerrillero sabe en su firme convicción y formación, que en la mesa lo de fondo, son las contradicciones de clase que se han materializado en distintas formas durante todo estos años de guerra y aunque de esta mesa no se logren conciliar estas posiciones, la lucha por los cambios democráticos que exige Colombia, si son la primera bandera que se debe lograr en la Habana y parte de estos cambios, pasa por la responsabilidad del estado ante la sistemática violación a los derechos humanos de cada uno de los prisioneros de guerra y políticos que están en sus cárceles. Responsabilidad que debe asumir y ante la cual nosotros debemos exigir justicia.Asesinatos como los de Ramón Emilio Mallarino, en la cárcel de Combita; Jaime Alberto Aroca Ducuara, en la cárcel de Villavicencio; Alexander Giraldo Parra, cárcel de Doña Juana; Luis Carlos Riascos, en la cárcel de Jamundí, Diomer Martínez, recientemente en la cárcel de Acacias, de los 210 guerrilleros enfermos en las mazmorras colombianas y los de tantos compañeros que son incivilizados y ocultados cada día, no pueden quedar en la absoluta impunidad. Este régimen, tiene una cuenta larga por la cual responder.

La solución política, hoy pasa inexorablemente, por el destino de los luchadores y luchadoras  revolucionarios, que han caído en manos del establecimiento, y su reconocimiento sería un acto de confianza en miras de la demostración de voluntad de paz real, no los olvidamos camaradas, ustedes son fuerza y voluntad, para nuestro continuar en el camino hacia la libertad e independencia de nuestro pueblo y de la de los más de 10.000 prisioneros políticos que hoy tiene Colombia. El debate en torno al delito político, y todas sus esferas de conexidad ante el derecho penal, implica un punto de importante encuentro en la solución política.

0 comentarios:

Publicar un comentario