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viernes, 12 de febrero de 2016

Los tenis de "Timo"

"Tomar ron cubano no hace socialista a un oligarca..."
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POR: RADIO 8 DE OCTUBRE. PCCC

En días pasados, la prensa burguesa de Caracol "demostraba" ante el mundo la "inconsecuencia" del Camarada Timoleón Jiménez cuando en un foro de jóvenes, en la Habana, se presentó como orador con un tenis de marca Nike en sus pies. El foro era contra el neoliberalismo y Caracol no desaprovechó la oportunidad para hacer gala de su poco entendimiento. No era de esperarse otra cosa de semejante medio al servicio y de propiedad de la arrodillada oligarquía colombiana. La respuesta del Camarada por Twitter fue decir que si iba con alpargatas, iban a decir "cómo está de atrasado". 

Veamos: ¿Hace de un revolucionario un lacayo del imperialismo al usar ropa de esta trasnacional? Lo primero que hay que decir es que desde el marxismo-leninismo (ideología asumida por el Camarada Timoleón) no se condena el consumo en el capitalismo sino las relaciones sociales de producción, en otras palabras no se condena el uso de la ropa sino las relaciones laborales que existen dentro de Nike, por ejemplo. Afirmar que un revolucionario deja de serlo por la ropa que lleva es tan estúpido como afirmar que un oligarca de cualquier país deja de serlo porque fuma habanos, toma Havana Club o se va de viaje paradisiaco a Cuba. Tomar ron cubano no hace socialista a un oligarca ni tampoco usar Nike hace de un revolucionario -aún más cuando este está probado en más de 30 años de lucha antiimperialista en el escenario mismo de la guerra- un burgués. Igual, si se siguieran produciendo zapatos Nike, pero la fábrica en manos de sus obreros, habría una producción (socialista) de los mismos, y, ahora sí, sin la falta ética sobre la explotación del ser humano por el ser humano, que es lo que se condena desde el marxismo-leninismo al capitalismo y a cualquier modo de producción que base su estructura social en divisiones de clase. Si se trataba de engañar a la opinión pública, Caracol dejó ver su "pequeña" estrechez política y de entendimiento sobre la sociedad capitalista, fuera que como periodistas ni mostraron los argumentos del Camarada en su intervención ante la juventud cubana. 

Los grandes medios de comunicación de propiedad capitalista, en general, han sido gasolina en fuego para atizar los odios. Igual, son propiedad de una clase. Más los hechos superan cualquier ficción: este 2016, Colombia, afronta una muy fuerte recesión económica y unos precios internacionales del barril de petróleo por debajo de los $30 dólares, cuando Santos esperaba para financiar el mal llamado "post-conflicto", a $81 dólares el barril. Mala cosa para Santos y mala cosa para Caracol. El mundo capitalista solo ha visto en la guerra la posibilidad de sobrevivir a la crisis aún no consumada que se inició en 2008 en los Estados Unidos, demostrando su carácter históricamente reaccionario. La guerra genera necesidades y estas las crean los países imperialistas para promover e incentivar el mercado capitalista a nivel mundial. No es la "maldad" de la gente sino las posiciones de clase las que crean las guerras, las cuales benefician a unos pocos a nivel mundial y a niveles nacionales les permite a las oligarquías cipayas mantenerse en el poder. Entonces, una persona como Timoleón no es un "vendido" por ponerse unos zapatos ni tampoco es un "terrorista" al oponer a la violencia reaccionaria, la violencia revolucionaria, a propósito de la nueva invención del "terrorismo" desde 2001.  Si es por inventar historias, qué más de las se inventaron medio oriente, donde esperamos las pruebas de la participación de los Talibanes en los ataques del 11 de septiembre de 2001 y cuya falsa bandera conllevó a la guerra en Afganistán, las armas atómicas de Irak, la masacre de Vengase en Libia por Mohamed Gadafi, la represión de Basar Al Assad en Siria y podríamos citar tantas otras guerras que el capitalismo se ha inventado, literalmente, sencillamente para abrir sus mercados. La única forma de librarse del consumo capitalista es acabando con el capitalismo. De las luchas de quienes lo intentan no hablan mucho los medios hegemónicos privados pero si se fijan en pequeñeces como unos zapatos o en gigantes mentiras que acaban con la vida de millones en el mundo. Nos quedaremos esperando un documental por parte de Caracol o de cualquiera de los medios burgueses en la lucha que asumió el Camarada Timoleón a lo largo de su vida y que su presentación ante el mundo, con apretón de manos presidencial incluida, hecho al traste las imbecilidades de la "guerrilla sin ideales", los "narcos", los "terroristas", etc. 

Los zapatos de Timo dieron de que hablar… nosotros dimos nuestro punto de vista. Igual si se trata de productos norteamericanos, son de muy buen agrado el 1º de mayo y el 8 de marzo donde los obreros y obreras de Estados Unidos dejaron una huella ante el mundo. Ojalá que todas las empresas estuvieran en manos, al igual que la tierra, de quien la trabaja.

¡VENCEREMOS!

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